Hanna Reitsch – Una piloto de éxito reconocido

imagen de hanna reitsch saludando con el gesto nazi

Gracias a su gran capacidad aeronáutica, Alemania ha sido cuna de personajes históricos que tuvieron una notable presencia en el mundo. Hanna Reitsch fue una de ellas.

Orígenes de Hanna Reitsch

Nació en 1912 en Silesia en el seno de una familia acaudalada de la burguesía alemana. Pronto tuvo inquietud por los aviones e intención de aprender a volar en uno de esos aparatos. Nunca tuvo el apoyo de su padre, que siempre prefirió haberla visto convertida en médico.

Hasta 1931, año en el que alcanzó la mayoría de edad, Reitsch asistió a la escuela preparatoria en un colegio colonial únicamente para mujeres.

En 1932 comenzó sus estudios de medicina en Berlín. Este mismo año realizó varios cursos de vuelo, lo que le valió para conseguir un título de la escuela de aviación y se convirtió en la primera mujer en volar durante cinco horas en un planeador.

Hanna Reitsch ataviada con un uniforme de piloto de la época

Su aventura en el mundo de la aeronáutica

Tras sus primeros pasos como piloto decidió abandonar sus estudios de medicina dedicando toda su energía a su pasión por volar.

En esta época entabló una amistad que duraría toda su vida con el director de carreras espaciales Werner Braun.

Ni por un momento perdió de vista su deseo de ser una piloto certificada. Durante su examen final de vuelo en carreras espaciales batió el récord femenino en mayor resistencia en un planeador y en la duración del tiempo que se logró mantener en el aire. Sus habilidades como piloto hicieron que muchos se interesaran en la talentosa mujer.

Así, en 1933 fue contratada por Wolf Hirth en una escuela de vuelo de planeadores.

Imagen de la revista El Gráfico en la que se ve a Hanna subida en un planeador.
Hanna Reitsch en un planeador

En 1936, Reitsch batió otro récord mundial volando con un planeador a 305 kilómetros por hora.

En 1937 fue contratada como piloto de pruebas por la escuela de pruebas aéreas de la fuerza alemana, situación que le permitió pilotar aviones caza.

Reitsch y sus afiliaciones políticas

Ser una de las pilotos alemanes con mayor reconocimiento en todo el mundo la volvió objetivo de afiliaciones políticas. Tanto fue así que entre 1943 y 1944 se convirtió en aliada y promotora del nacionalsocialismo, siendo muy cercana a los círculos que frecuentaba Hitler.

Reitsch no pasó desapercibida para Hitler, que tenía gran interés en la aeronáutica y en planes de carácter militar. Contratar a Reitsch era una oportunidad que Hitler no podía dejar pasar, por lo que pasó a ser piloto de prueba de la Luftwaffe.

En esta época se asignaron a Reitsch diferentes proyectos entre los que se incluían los nuevos desarrollos tecnológicos para los aviones. Este cargo le valió el importante título de Capitán de Aviación, siendo la primera mujer en recibirlo.

Época en la Luftwaffe

Una de las mejoras más impresionantes que logra la Luftwaffe es su primer vuelo bajo techo en helicóptero en 1938 en Berlín. La prueba de este helicóptero con bombas y un motor tipo cohete le valdría a Reitsch la Cruz de Hierro de Primera Clase.

Imagen de la ceremonia en la que Hitler otorga la cruz de hierro de segunda clase a la capitana Reitsch
Marzo de 1941: Hitler otorga la cruz de hierro de segunda clase a la capitana Hanna Reitsch.

También lograría, más adelante, la Cruz de Hierro de Segunda clase. Convirtiéndose así en la primera y única mujer en lograr tan prestigiosos galardones. De igual forma recibió el Distintivo Aéreo Militar de oro con diamantes, otro gran reconocimiento para Reitsch, que no paraba de recibir galardones y ser alabada por su talento.

Pero no toda la carrera de Reitsch fue un camino de rosas, ya que sufrió varios accidentes aéreos en los que los aviones quedaron completamente destruidos y su vida corrió serio peligro. Sin embrago, siempre acabó recuperándose y pudo volver a sus tiempos de gloria.

Reitsch en Berlín – 1945

Esta sería la última ocasión en la que Reitsch volara en las filas del ejército Nazi de Hitler. Hitler sufrió una traición interna por lo que solicitó los servicios del, entonces, general Ritter Greim; amigo cercano de Reitsch.

Tanto Greim como Reitsch respondieron al llamamiento de Hitler desde Múnich en cuanto tuvieron conocimiento de la situación en la que éste se encontraba, aunque llegar hasta él sería un reto casi imposible de cumplir. El ejército soviético llevaba semanas batallando en las calles de Berlín por lo que usar vía terrestre no era posible. Debieron desplazarse en avión, evitando los vuelos bajos para evitar ser alcanzados por el ejército soviético sin contar con el avión adecuado para tal empresa.

Fueron descubiertos y comenzaron los ataques implacables con fusiles, ametralladoras y carros blindados. Ambos aviones comenzaron a resentirse debido a la cantidad de balas y proyectiles que los habían alcanzado ya que eran demasiados para esquivarlos todos. A pesar de todo lograron atravesar las incesantes balas del ejército soviético y continuar con su viaje.

El avión de Reitsch sufrió demasiados daños durante el ataque, perdiendo el sistema de navegación. Gracias a sus recuerdos de viajes anteriores pudo ubicarse entre las nubes y consiguió aterrizar solo con la ayuda de su brújula.

Ante un paisaje desolador Reitsch y Greim esperaron a que llegara un vehículo alemán que los recogería para llevarlos a Berlín. Cuando llegaron a Berlín quedaron aterrorizados con las condiciones en las que Berlín había quedado. Sus avenidas llenas de vida no eran más que cenizas y desolación. Reitsch narró en uno de sus libros la sensación de estar en un sitio fantasmal, nada de lo que ella podía recordar estaba frente a sus ojos, el escenario era lúgubre y de muerte con un intenso olor a quemado.

El búnker donde Hitler se suicidó fue finalmente tomado por los aliados y Reitsch pocos días después fue tomada prisionera. Durante los 15 meses que estuvo recluida fue sometida a interrogatorios constantes y intensos. Fue liberada en 1946.

Logró arreglar su vida para continuar compitiendo. En 1952 participó en el Campeonato internacional de planeadores en Madrid, obteniendo la medalla de bronce. Después de este éxito continuaría recolectando medallas y reconocimientos varios años más.

Hanna Reitsch en una imagen cuando tenía 49 años
Hanna Reitsch en 1961

Reitsch la heroína de los cielos

Murió en 1979 debido a un infarto agudo a los 66 años. Su sepultura tiene lugar en Salzburgo, Austria, en un sitio privilegiado donde se le rinde homenaje por su recorrido en la historia y sus múltiples logros conseguidos en la aeronáutica. No olvidemos que logró, contra todo pronóstico, cumplir su sueño de ser piloto de aviones y rompió barreras obteniendo récords para el género femenino.

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